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sábado, 27 de junio de 2026
WE ARE THE WORLD - CÓVER
Los autores de la novela DANA, en esta plataforma como en otras, intentamos dar un sentido completo a nuestra creación literaria, el de conducirnos a una vida plena en comunidad.
miércoles, 22 de abril de 2026
PORQUE DICES QUE VES TU PECADO PERMANECE - RELATO DE AMOR DEL MES DE MAYO 2026
LA SAGA DE LOS RELATOS DE AMOR QUE NOS CAMBIAN
Quizás pensemos que podamos hallarnos en gracia sin reconocer estar ciegos. En el relato del mes de mayo encontrarás que sin la necesidad de ver porque somos ciegos no podremos alcanzar el agrado de Dios.
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Ahora hacemos entrega del relato completo.
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PORQUE DICES QUE VES TU PECADO PERMANECE
Cuando parece que ya estamos saliendo de momentos inciertos, cuando parece que está a punto de salir el sol, cuando aún hay algo por hacer y aunque sale el sol sin lograr resolver. Nos preocupa porque quizás ya no es momento de seguir y dejarlo así es lo mejor. Si nunca lo entendimos o si nunca quisimos. Igual la vida sigue estemos nosotros o sin estar nosotros.
Qué podemos hacer cuando la vida nos dejará y no hay nada que podamos hacer.
Quizás es un enfoque errado porque estamos viendo nuestro estado como algo sin terminar. Como que algo presente es inconforme a nuestro parecer. Incluso algo dentro nuestro está haciéndonos dudar; por qué sentimos que no estamos realizándonos.
¿Puede haber algo que simplemente podamos controlar? Esa es la pregunta que debemos hacernos realmente. Pensabas que tu esencia estaba en todo aquello. En las cosas que debes de hacer o conseguir. En las cosas que tu corazón te dicta o que te lo dictaron hacer. Que no puedes sentirte realizado sin haber hecho esto u aquello.
«El Señor habló con Moisés y le dijo: “Ordénales a los israelitas que regresen y acampen frente a Pi Hajirot, entre Migdol y el mar. Que acampen junto al mar, frente a Baal Zefón. El faraón va a pensar: “Los israelitas andan perdidos en esa tierra. ¡El desierto los tiene acorralados!”. Yo, por mi parte, endureceré el corazón del faraón para que los persiga. Voy a cubrirme de gloria a costa del faraón y de todo su ejército. ¡Y los egipcios sabrán que yo soy el Señor!”.»
Crees que el faraón podía hacer algo cuando Dios dictaminó en que su corazón sea endurecido. No. Si lo dictaminó así debía de ser. Dios lo dictamina y eso es lo que ocurre. Y quizás alguno quisiera echarle la culpa a Dios por todo lo mal que obró pues Dios pudo hacer lo mismo de lo que hace con el faraón como para que uno también haya obrado mal. Tiene sentido y quizás sea así. Ahora pongámoslo en contexto. El faraón perseguía al pueblo de Dios; al pueblo escogido.
Si se quiere algo, es necesario pedírselo a Dios. Un corazón endurecido nunca hace eso. Si la forma de obrar del faraón hizo que permaneciese endurecido fue porque obstruyó con su deseo de la liberación de su pueblo.
Dios se compadece de su pueblo y si fueras su pueblo oiría los deseos de tu corazón. Cambia para que Dios no vaya a endurecerte más el corazón. Que se compadezca por lo que haces, obras y dices. No hay nada que puedas controlar sin que escape de la voluntad de Dios.
Y se sabe que el ejército del faraón persiguió y acorraló al pueblo de Israel en aquel lugar entre el mar y el desierto. La caída de aquel pueblo elegido por Dios era inminente.
Y si has visto el inicio del relato, es así como uno se siente cuando está claro que algo continuará sin resolverse. Siempre hay algo que nunca resolverás y que ya no tiene caso. Pues así mismo hace Dios con el pueblo de Israel para que encuentren algo que habían pasado por alto. La voluntad del Señor.
También se halla similitud cuando aquel hijo pródigo despilfarró la herencia que le dio su padre y quería tomar algo de las algarrobas de los cerdos para saciarse a sí mismo. Es en el mismo contexto en que uno sabe que no hay salida. Nosotros como en los relatos bíblicos acorralados como entre la espada y la pared, entre el desierto y el mar, y entre morirse de hambre o tomar del alimento de los cerdos que no se le permitía. Estar acorralado para que al fin se pueda ver que no se logrará por ti mismo, sino la voluntad de Dios obrando a través de ti.
Y solo acorralado sepas que lo último no está en ti, sino en la voluntad del Señor.
Aquel pueblo salió victorioso al cruzar el mar. Y cruzaron el mar cuando tenían al ejército con sus armas y carros del faraón muy cerca.
«Entonces sacaron de allí a Jesús, y lo llevaron a lo alto de la colina donde estaba el pueblo, pues querían arrojarlo por el precipicio. Pero Jesús pasó en medio de ellos, y se fue de Nazaret.»
La similitud del pueblo escogido pasando por las aguas del mar rojo con Jesús pasando por entre las personas. En ambos casos es porque aún no tienen un destino concluido.
Hay muchos pasajes bíblicos en los que puedas ver lo que pasa por ti ahora, por ende encontrarás muchos pasajes de lo que viviste y de los que te servirán más adelante. Lo importante es que lo comprendas y sepas hoy porque no hay otro estado importante que el ahora.
Por eso mismo no tienes por qué sentirte fuera o dentro; simplemente la esencia del ser es que Dios quiere que te halles ante Dios en cada instante.
«No importa quién planta o quién riega; lo importante es que Dios hace crecer la semilla.»
En el momento más triste Dios está contigo, en el más feliz igualmente. No puede haber algo que Dios no pueda hacer por ti y sus caminos son de paz y de justicia. El corazón del hombre es endurecido para entender que hay algo que se ha tomado en consideración. No dejes que el enojo te domine. Considera que a su momento Dios obrará a favor de quienes tiene por su pueblo.
La capacidad del hombre es similar a la de Dios porque Dios sopló y el hombre tuvo vida. Sin embargo, el creador no dejó al hombre porque aquel soplo era Dios mismo en espíritu. El hombre existe con Dios consigo; realmente es así.
Entonces, la plenitud se halla con Dios y el hombre con Dios. El bien y el mal están intrínsicamente vinculados. El bien de ti podría significar el mal de aquel. No todo lo que es bueno está totalmente apartado del mal. En un sentido el bien halla significado en ti, pero en otros el mal es el que te da significado.
El pecado habita en el hombre puesto que se instauró desde el inicio. Dios tuvo que retirar al hombre del huerto del Edén cuando el hombre concibió consigo el fruto del conocimiento del bien y del mal. Hoy custodian aquel huerto y solo el fuego del espíritu de Dios hace que recobremos aquel lugar que está apartado para el mundo.
«Luego dijo Jesús:
—Yo he venido a este mundo para hacer juicio, para que los ciegos vean y para que los que ven se vuelvan ciegos.
Algunos fariseos que estaban con él, al oír esto, le preguntaron:
—¿Acaso nosotros también somos ciegos?
Jesús les contestó:
—Si ustedes fueran ciegos, no tendrían culpa de sus pecados. Pero como dicen que ven, son culpables.»
En otra versión de la biblia se encuentra de este otro modo:
«Jesús dijo: “Yo he venido a este mundo para juicio; para que vean los que no ven, y para que los que ven se queden ciegos”. Al oír esto, algunos de los fariseos que estaban con él le preguntaron: “¿Acaso también nosotros somos ciegos?” Jesús les respondió: “Si ustedes fueran ciegos, no tendrían pecado; pero ahora, como dicen que ven, su pecado permanece”.»
El bien y el mal debería entremezclarse y no permanecer como se le percibe hoy, estancado. El hombre defiende el “status quo” que es algo como defender el bien solo en un lugar, en un grupo o sector y el mal apartado fuera de éste. Como que se deje para otro grupo, sector o lugar. Es decir, debiera fluir sin más sentido para los hombres y sea Dios quien imparta la justicia como Señor que es. La coherencia a través de Dios y no del hombre. Porque el hombre erige barreras entre sus similares y entre sus propios hermanos.
Así hoy se ve a algunos países con sus gobiernos considerados a los que aspirar y otros considerados desechados por lo apartados que de ellos están. Hombres que esclavizan a hombres o gobiernos que crean libres y esclavos. El caos como el fruto considerado para los apartados del bien.
Así, Dios siempre envía profetas para que dejen su mal actuar. Hombres revestidos de gracia y virtud para que consideren a Dios el único capaz de restaurar y traer justicia a su pueblo.
En el texto en que Jesús pasó por en medio de ellos cuando iban a despeñarlo fue cuando les dijo a los judíos en la sinagoga que tras los 3 ½ años de sequía, Elías no fue a una de las tantas viudas de allí; sino a una viuda de Sarepta de Sidón. Y en tiempos del profeta Eliseo tras un periodo de gran enfermedad no fue enviado a uno del pueblo judío; sino a Naamán el Sirio.
Estamos llamados a enviar este mensaje a los que creen que ven pues son los que se condenan en su pecado. Nos es necesario que nuestro pecado sea puesto a la luz del pueblo para que vean como Dios actúa para que en la vida solo se halle gracia por Él.
Todos tenemos un estatus queramos o no. El “status quo” nos impone que lo que está como está, debe permanecer así. No hay caso que hagas algo porque si así funciona así ha de funcionar siempre. Estamos inmersos en nuestro pueblo sea bueno o no, sea libre o no. Tenemos el llamado a actuar conforme a como Dios pues Dios se hace el pecado que habita en nosotros para llamarnos a ir en pos del prójimo que sin saberlo actúa como nosotros actuábamos involuntariamente.
En el mar nosotros somos como una gota. Si no naces del agua y del espíritu no entrarás en el reino de los cielos. Es imposible identificar una gota de agua dentro del vasto mar; salvo que seas como Jesús para pasar por en medio de ese mar para realizar el llamado por el que viniste a este mundo.
A Jesús no lo despeñaron porque Jesús era aún como uno de ellos. Todavía no había cumplido a lo que fue llamado cuando nació. Él nació para ser el cordero que quita el pecado del mundo y solo llegaría a serlo al morir sentenciado a la cruz en el monte del calvario.
No se preocupen de nada porque no está dado a ser como tú quieres que sea, sino mas bien reflexiona en la voluntad del Señor en la vida que percibes distinta conforme a ti.
Si es Dios el Señor de todo cuanto ocurre en este mundo, y si nosotros tenemos algo; queremos perennizarlo. Fortalecemos cosas perecederas siendo nosotros también perecederos. La vida está cuando dejas de controlar y dejas a Dios que lo haga por ti. Así en cada cosa verás el sentido por el que Dios te colocó allí en medio.
La vida es más grande que saber que ya tienes para llegar al fin de mes y que podrás dejar de trabajar el fin de semana o al final. Que conseguiste aquello que habías anhelado desde pequeño. La vida es más ahora que puedes tener mayores cosas materiales.
Recuerda que Dios es quien sabe como será tus días por cada decisión pequeña o grande que tomes. Puede revertir con lo más pequeño que consideres o lo mayor que consideres porque finalmente tu percepción de vida que tienes está dado a lo que ponga Dios en tu corazón.
Toma en serio a Dios porque finalmente la vida en la tierra es como el polvo del que fuiste creado o como el soplo que te dio a tener la vida. Según entiendas y hagas por los hombres y por quienes Dios te pone cerca. Es como andas conforme a Dios y preferir perder más lo tuyo por hacer más por los demás porque así estás hallando algo en el cielo.
El cielo es la justicia que no ves hoy al hacer algo por la voluntad de Dios. Nunca lo comprenderás sin experimentar la voluntad de Dios instaurada a las buenas o a las malas en ti.
Quizás el momento de dolor que no comprendes hoy es la alegría que estabas impedido de hallar en la tierra pero sí en el cielo. Es el cielo que no encuentras hoy es el que Dios te entrega y no ves. No ves porque eres como un ciego y que el cielo se manifieste por Él porque lo tienes como tu Dios.
No intentes cambiar algo fuera de ti sin Dios actuando en ti y si la esencia de Dios es el amor, solo el amor que les brindes a quienes están contigo los hará cambiar.
Oremos. Dios eterno no podemos comprender mucho de lo que hacemos y sabemos que es porque mucho no es de tu agrado. Pero si entendemos que eres Tú viviendo en nosotros entenderemos que hay algo que motiva a continuar conforme a tu voluntad. No nos quites el aliento. Queremos la vida para experimentar las bondades de tu espíritu. Somos similares a ti y queremos creer que alcanzaremos la vida eterna. Todo te lo pedimos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Los autores de la novela DANA, en esta plataforma como en otras, intentamos dar un sentido completo a nuestra creación literaria, el de conducirnos a una vida plena en comunidad.
sábado, 14 de febrero de 2026
EL PADRE CELESTIAL SABE QUE NECESITAN DE ESTAS COSAS
RELATO DE AMOR DE FEBRERO DEL 2026
LA SAGA DE LOS RELATOS DE AMOR QUE NOS CAMBIAN
En el relato de febrero del 2026 hallaremos consuelo al percibir que de alguna forma poníamos atención a nuestra necesidad de alimento y ropa. Encontramos mayor sentido en colocar la vista en el reino de Dios.
Tenemos el talento para desarrollarnos cada uno de nosotros en gran medida y para que no nos falte nada. Es Jesús quien nos alimenta en mayor medida a lo que teníamos pensado.
Si deseas obtener el relato del mes de febrero en audio y video utiliza el yape 974758014 para hacernos llegar tu donación y se te hará llegar este relato.
Es el 5° año consecutivo entregándote un relato cada mes. Recuerda seguirnos también por YouTube:
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Ahora te entregamos el relato completo.
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EL PADRE CELESTIAL SABE QUE NECESITAN DE ESTAS COSAS
A veces no comprendemos por qué oramos o por qué debemos hacerlo porque pareciera no tener sentido ya que Dios no siempre hará lo que le pidamos. Algunas personas oran y no saben que lo hacen. En la cabeza del ser humano pasan 8,000 pensamientos por día, si hay un pensamiento que se repite una y otra vez es la acción de meditar. El hecho que se repita un pensamiento dominante ya deja de ser un simple pensamiento.
Y si un pensamiento repetitivamente ingresa a nosotros y da vueltas muchas veces significa que hay algo que no podemos resolver. Necesitamos repasarlo para comprender qué hacer o cómo resolverlo. Y si quizás este pensamiento que meditamos y somos capaces de vernos haciéndolo; significaría incluso estar reflexionando porque nos veríamos de buena forma en hacer lo mejor.
Pues bien, muchos apartan algún momento para meditar y lo hacen disciplinadamente; en cambio otros lo hacen casi sin reparar en estar haciéndolo. Este proceso continuo para tomar una decisión es reflexionar y se asemeja a la oración. Si fuéramos capaces de ver en que lo meditado ya se lo hemos acercado a Dios. La sabiduría de Dios hace de que se resuelvan de mejor forma cada cosa.
No queremos empujarte a orar o a creer en Dios indicándote que se resolverá así. La verdad es que realmente lo que pasa en nuestros pensamientos está siendo atendido en menor o mayor medida por Dios.
«En el principio ya existía la Palabra. La Palabra estaba con Dios, y Dios mismo era la Palabra. La Palabra estaba en el principio con Dios. Por ella fueron hechas todas las cosas. Sin ella nada fue hecho de lo que ha sido hecho. En ella estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad. La luz resplandece en las tinieblas, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.»
Y verás que para tener un pensamiento son necesarias las palabras, no me imagino que alguien tenga un pensamiento y no haya ninguna palabra consigo en él. Hoy en día vemos que una computadora está hecha de comandos bajo un lenguaje de programación. El lenguaje de Dios es la palabra y la palabra es Jesús mismo. Es el lenguaje eterno de Dios con nosotros.
En el texto bíblico de arriba menciona que la palabra conlleva a la acción y está para ser acción. Desde el principio fue así y esa palabra era con Dios. Quizás podamos notar a Jesús como la palabra encarnada cuando luego menciona: “Por ella fueron hechas todas las cosas. En ella estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad”.
La vida es acción no es meditación, ni reflexión, ni decisión. En el proceso intervienen éstas, pero la vida no está para solo pensarla, meditarla, reflexionarla; realmente está hecha para ser acción pues Dios por la palabra creó todas las cosas.
La vida debe de experimentarse y está dada para poner en práctica todo lo que pensamos. Si somos cautos llegaremos a la conclusión que cada cosa que hacemos nos acercará inequívocamente a la acción de acercarnos a la luz. Incluso de aquellas que nos arrepintamos y no debamos de seguir haciéndolas.
Dios menciona a aquel sirviente temeroso. A aquél le entregó un talento para que haga negocios y que cuando vuelva lo haya hecho producir sin siquiera darle la tarea explícita. Fue implícita. Pero su temor fue que al hacer negocios lo terminase perdiendo. Aquél fue merecedor del infierno porque entendía claramente su llamado y su servicio, pero prefirió permanecer impávido a lo que hicieron los otros sirvientes como él porque aquellos si hicieron producir el talento de su Señor. La acción de hacer negocios es acercarse al cielo. Por lo contrario, dejar de hacerlo te acerca al infierno.
Y muchas veces al hacer negocios perderemos ese talento que es el dinero que se nos entregó, pero reparamos que nos hemos desenvuelto conforme a la voluntad de Dios y eso hará que consigamos recuperarlo y hacerlo crecer.
«Todos ustedes, los que tienen sed: Vengan a las aguas; y ustedes, los que no tienen dinero, vengan y compren, y coman. Vengan y compren vino y leche, sin que tengan que pagar con dinero.»
Beban y coman sin dinero nos dice el profeta Isaías. Luego Jesús nos dirá que Él es el alimento eterno, el pan de vida y a la mujer samaritana le dijo: “Si tu bebieres del agua que yo te daría no tendrías sed nunca más”.
Si nos negamos a sentir, hacer, experimentar porque sucedió algo que no estaba dentro de lo que pensábamos es necesario continuar. No es que queramos que algo así te vuelva a suceder; solo que es necesario que sucedan.
Es pecado no hacer algo porque tenemos miedo de equivocarnos.
La equivocación dará lugar a un pensamiento más grande y la vida es la experimentación continua de acciones para que conlleven a conseguir el objetivo. Cuando llegue de regreso el Señor es necesario devolverle su talento de regreso y nos quedemos con el propio que conseguimos a través de haber hecho negocios.
De niños pequeños hacíamos primero y luego reflexionábamos sobre lo hecho… pero reflexionábamos gracias a nuestros padres. Jesús mencionó que nadie que no sea como un niño entrará en el reino de los cielos. Y verán que todos fuimos niños. Confiábamos en que papá o mamá resolvieren nuestra conducta. Aunque crecemos debemos seguir confiando como niños porque siempre se tiene al Padre con nosotros.
Es así, es exactamente lo que nos está diciendo “sean como niños para entrar en su reino”. Es como si nos dijera: Anda haz y no dejes de hacer que yo, tu Padre, velaré que no te vayas a hacer daño. Y sabemos bien de que de niños nos pasaba de todo, desde heridas grandes, a golpes, rasguños, regaños, insultos… eran nuestros padres los que se hacían cargo para que las heridas que nos hacíamos sean físicas o espirituales nos sean curadas. Ellos nos sanaban.
Se como un niño y confía en Dios, haz su voluntad y su voluntad es hacer, experimentar, vivir, haz negocios con el talento que tienes y no tengas miedo de perderlo. En realidad, no lo perderás a menos que dejes que el diablo te engañe. Acaso aquel hijo que despilfarró la herencia de su padre, al regresar sano, el papá hizo una fiesta y le devolvió todo lo que había perdido. Y verás que a aquel hijo le pasó de todo, como a un niño.
Y vean que obtuvo más que su hermano mayor que actuó como aquel que teniendo el talento en dinero consigo, no lo gastó.
«Así que no se preocupen, preguntándose: “¿Qué vamos a comer?” o “¿Qué vamos a beber?” o “¿Con qué vamos a vestirnos?” Todas estas cosas son las que preocupan a los paganos, pero ustedes tienen un Padre celestial que ya sabe que las necesitan. Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas.»
Vean el contexto de estas palabras de Jesús y notarán que no se refiere a que no le pidas, o a que no le supliques porque ya conoce lo que pedirás y suplicarás. Se refiere a que ya conoce de qué tienes necesidad del alimento y del vestido. Eso es lo que no quiere que le pidas. Quiere que tus intenciones vayan hacia obtener destreza al estar utilizando tu talento haciendo negocios con el.
Si tienes que suplicar y clamar hazlo. El contexto es claro, indica que no te preocupes a lo que tienen necesidad tus sentidos o tus fuerzas corporales. No tengas miedo a que estas fuerzas se te agoten y sin duda se te agotarán; pero quiere que vayas más arriba porque por Él se te devolverán las fuerzas para continuar. Él realmente oye cada pensamiento, cada cosa que meditas y reflexionas porque ese lenguaje que te lo dio Él mismo al crearte.
Tienes el lenguaje que es su palabra contigo y te acompañará todos los días de tu vida.
«Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.»
Es como si te indicase: “Si te hice a semejanza de mí; sé perfectamente de tus necesidades corpóreas; ve y haz discípulos que esto es realmente lo que te acerca a Mí”.
Quiere que vayas todos los días poniendo tu espíritu en dirección a estas cosas. Aún más, que reflexiones incesantemente por esos problemas para alzar la mirada a Él. Dios es el alimento eterno y sacia tu sed hasta que nunca sientas más de esa necesidad.
Verán, Dios puso a Adán y su esposa Eva en la tierra en el principio; pero aún no cultivaban la tierra para obtener el alimento. Había una humedad que salía del subsuelo para que la vegetación les otorgase el alimento cada día. Pero Dios los llevó al huerto del Edén con el propósito de que la cultiven y cuiden. El fin último de su labor les otorgaba como herencia la tierra.
Ahora si vemos a Jesús cuando les enseña a orar cuando sus discípulos le imploraron. Jesús indica en su oración “El pan nuestro de cada día danos hoy”, y está frase está al centro dentro de todas. El pan nuestro, declara que ya es posesión nuestra y eso te lleva a la acción ¿Por qué ha de ser distinto? Estamos en la tierra y la labramos, ¿por qué no has de tomar el fruto de tu esfuerzo? Sean mansos y humildes que tendremos la tierra por heredad.
Cultivas la tierra al colocar tu esfuerzo en utilizar tu talento que te entregó, es lo que Adán y Eva hicieron desde el principio en el huerto del Edén y el alimento es del hombre. Solo basta que tengamos claro en pedírselo. Es todo. No tiene sentido que te preocupes de estas necesidades, de qué comerás o de qué te vestirás. Pues no es más la vida que el alimento y no es más el cuerpo que la ropa.
Qué somos, cuerpo y el cuerpo es visible y sensorialmente es prácticamente todo de un hombre y ese cuerpo tiene vida para percibirlo completo. Estás completo y estarás siempre completo mientras tengas vida, no sirve de nada que te andes preocupando.
Y si te preocupases más podrás añadir a tu estatura un codo, ¿acaso lo conseguirás? ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?
En términos de Dios creador de todo lo que hay y que por Jesús fue hecho, para Él y por Él se comprende que el lenguaje con que fuimos hechos es el mismo que utiliza el Padre y el Hijo. Dios son tres personas y el Espíritu Santo fue quien nos revela a ellos dos a los hombres.
No hay algo de Dios que podamos entender si antes el Padre nos lo revele y verán que luego de la resurrección de Jesús nos fue dado el Espíritu Santo consolador y paráclito a los hombres. Su Santo Espíritu llegó a los discípulos y ellos nos lo transmiten de generación en generación.
Si pensamos que hoy nuestra realidad es tal y como la percibimos sensorialmente es necesario que entiendan que la verdad no es esa. La verdad es la que la percibimos espiritualmente. Con lo que la realidad de nuestros sentidos está subyugada a la voluntad de Dios realmente.
Si creemos que Dios nos da su Santo Espíritu entendemos que son muchas realidades en cada discípulo. Cada hombre guarda una verdad, una realidad y una dimensión diferente.
Esto se entiende como las infinitas dimensiones o versiones que alberga la humanidad ya que los descendientes de Abraham son incontables como las estrellas del cielo. Una nación santa, un linaje escogido, real sacerdocio que tenemos en Jesús y para Jesús nuestro salvador.
Cada hombre con la capacidad de revelar a Dios por medio de su espíritu. Y esta verdad ser única en las tres personas de Dios. Es en el fin de los tiempos cuando la palabra de Dios llegue a todo el mundo que tendremos que revelar la naturaleza que nos dio Jesús. Hermanos en Cristo, descendientes de David por Él; hijos de Abraham por la heredad de su reino en nosotros.
Cómo entendemos el comienzo, que es el Génesis, la creación.
«En el principio Dios creó los cielos y la tierra. La tierra no tenía forma y estaba vacía, las tinieblas cubrían el abismo y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.»
Dios creó todo con la palabra: «En el primer día de la creación, Dios dijo: “¡Que haya luz!”». Cerciorémonos, estrictamente cronológico debió empezar con “¡Que haya luz!”
Pero entendamos tal y como aparece en la biblia: “En el principio Dios creó los cielos y la tierra…” Es como se prefiere empezar.
Es una forma que debo representar la creación para indicar, hermanos, la forma en que las escrituras nos revelan la verdad. Secuencialmente es mejor tal y como nos la entrega el génesis. No, no como si fuera un acto o una representación.
Pues bien, para deciros que ya en el inicio se apreciaba las tinieblas y el abismo.
Si tomamos referencia a la sublevación de Lucifer y sus ángeles en el cielo, encontramos que Lucifer se opuso a la luz encarnada en el hijo de Dios. Adujo que quizás Dios solo sea uno como ellos solo con mayor poder; un ángel tan simplemente. Andaba indagando en los misterios de la creación, cosa no permitida por el Creador.
Y si andaba reparando en sus misterios y siendo ahora el diablo pudo reparar en notar las tinieblas y que se relata el comienzo del génesis. Incluso del abismo que cubrían estas tinieblas. Pero el Espíritu de Dios reparó en este hecho pues indica “El Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.”
El diablo estuvo en esta representación pues hubo de utilizar todo eso para que no se le percibiera la intención de derrocar a Dios.
Como las infinitas dimensiones, versiones o realidades que hay bajo la perspectiva de cada ser; dentro de un único lenguaje con que fue hecho todo. Se reparó en este hecho porque nada escapa a los ojos de Dios. Y en su inmenso poder y sabiduría todo allí es necesario para restaurar la versión primigenia de su creación.
«Dios vio todo lo que había hecho; y era bueno en gran manera.»
Cuando inicia con Dios diciendo “¡Que haya luz!” es la versión primigenia y se puede decir que la luz fue hecha para separarla de las tinieblas. Pero aquellas tinieblas sin mayor relevancia o sin mayor sentido. Pero para el diablo, por lo que haría, sí. Por lo que vendría después pues representa la nueva naturaleza de él, la oscuridad para obrar en maldad. En el evangelio de Juan se declara luego que al comienzo declarara: “En el principio ya existía la Palabra…”
«Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.»
Lo que vivimos hoy por el engaño del diablo no es la versión primigenia de la voluntad de Dios, es la falsificación que hizo el diablo para derrocar a Dios y en condena para el hombre. Pero el hombre es la máxima creación del Padre y por el que se sintió realmente complaciente.
Considerando que Dios envía su hijo por amor al mundo no para condenarlo, sino para salvarlo. Entendamos que su lenguaje esencialmente es su amor a nosotros.
Por cuanto los evangelios son las noticias de salir vencedores en esta guerra. Leemos que Juan inicia tal y como es restaurado el génesis. La voluntad original o primigenia de su amor: “En el principio ya existía la Palabra…” y continúa “y Dios mismo era la Palabra…”
Así que, si ya hemos vivido dos mil años desde el tiempo de la venida de Jesús; es claro notar los tiempos de ahora. Son tiempos del desenlace y de su segunda venida en favor de nosotros que somos su iglesia.
«En verdad os digo que hay algunos de los que están aquí que no probarán la muerte hasta que vean al Hijo del Hombre venir en su reino.»
Somos la generación del llamado a la conversión como lo fueron los discípulos que vivieron con Jesús cuando habitaba entre nosotros. Y de la restauración del reino de Dios o del legítimo pacto que hay entre el Dios del cielo para con sus hijos a través de Jesús.
Son los tiempos finales y no esperen que el día funesto para los habitantes de este mundo los atrape. Seamos de la vigilia permanente y del espíritu conforme a su voluntad.
Si hoy un hombre de alguna forma vuelve al tiempo de Jesús y otro de algún otro lugar lo hace también; al no tener ninguno conocimiento uno del otro. Las dos versiones que nos darían sería disímil en percepción sensorial o corpórea entre ambas. Pero las dos versiones indicarían la verdad que es única; iguales en la dimensión espiritual o en la versión conforme a Dios. Esta última porque asume el sentido original o primigenio de Dios tal y como quiso que fuese creado. Y todo eso, si somos capaces de discernir la verdad.
Oremos: Dios Padre eterno queremos obtener por heredad tu reino, ayúdanos a caminar conforme a tu voluntad. Sabemos lo que somos y de lo que merecemos. Es inmerecida tu gracia y tu misericordia. Apiádate de nosotros porque queremos ser firmes y no podemos. Que tu Santo Espíritu nos consuele y nos guie a conducirnos por tus sendas. Te pedimos todo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Los autores de la novela DANA, en esta plataforma como en otras, intentamos dar un sentido completo a nuestra creación literaria, el de conducirnos a una vida plena en comunidad.
viernes, 23 de enero de 2026
MIS PALABRAS JAMÁS PASARÁN
LA SAGA DE LOS RELATOS DE AMOR QUE NOS CAMBIAN
MES DE ENERO 2026
En el relato encontramos que ningún intento de cambiar el
designio de Dios de salvar a la humanidad podrá conseguirlo.
Jesús cumplió la voluntad de derramar su sangre en la cruz
con lo que consiguió vencer a la muerte que ata al hombre a la tierra.
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EL CIELO Y LA TIERRA PASARÁN, PERO MIS PALABRAS JAMÁS PASARÁN
En el huerto del Edén, cuando el diablo le dijo a Eva "no morirás". El diablo usó algo de sí mismo; de su experiencia para denotar algo que sucedía consigo mismo. Estaba hablando de él porque es padre de mentira; cuando habla solo mentira hay. Con lo que: el diablo moría tras su exilio del cielo. La mentira o el engaño está enraizado en su ser enteramente. Él mismo experimenta y experimentará la muerte por siempre pese a haber sido un ángel que estuvo con el Padre en el cielo.
Al pecar el diablo se condenó, el Padre lo destituyó del cielo. El arcángel Miguel y los ángeles de Dios vencieron a Lucifer y a quienes él engañó. Fueron confinados a su exilio en la tierra. Todo lo que el Padre hizo para reencaminarlo no tuvo respuesta en él. No obedeció y dejó de ser el ángel de luz para ser en adelante el demonio.
Los ángeles son eternos, pero al dejar el cielo experimentan la muerte de forma eterna. No es un ciclo de vida como el humano; no tienen descendencia; aunque se replican como espíritus inmundos no se considera que vayan a procrear hijos. Solo es así en nosotros los hombres.
No obstante, la corrupción de los ángeles hizo que se unieran y tuvieran relaciones sexuales con las hijas de los hombres en la tierra. Con ello se generó una generación perversa y diabólica; sus hijos fueron los gigantes Nefilim. Y vean que los hijos de la unión con las mujeres fueron a ser hombres que vivieron en la tierra. Todo hombre tiene el espíritu que da la vida.
Antes de adentrarnos en lo enraizado del mal en la humanidad es necesario entender los hechos que enmarcan nuestra historia: la llegada de Jesús, la venida de su reino, el fin del mal y la condenación del demonio. Finalmente, La llegada de un mundo nuevo.
En el huerto del Edén no debió estar el diablo, por lo que utilizó a la serpiente para tentar a Eva. El maligno es la serpiente tras despojarla de la naturaleza que Dios le dio, y cayó gran maldición sobre ésta. Por este hecho, la maldijo de entre todos los animales. El diablo no podía entrar en aquel lugar, estaba impedido de tener parte allí. El huerto del Edén era como el cielo en la tierra. Adán y Eva completarían la misión del cual habían sido llevados allí, llegar al fruto del árbol de la vida y no al que tomaron y por el que se condenaron, el fruto del conocimiento del bien y del mal.
Y si enmarcaba el cielo que es de donde salió Lucifer y tras salir convertirse en el demonio. No había más lugar para él; por lo que se hizo del engaño para acechar y engañar al hombre. Es como obra en la actualidad y lo hará porque es la única forma que tiene para tener parte en la vida del hombre.
De este lugar no hubo más para él, tampoco para sus ángeles y fue echado de allí. Pudo conseguir entrar a través de la serpiente y es como hoy se acerca al hombre y luego acusarlo.
Nuestra dimensión o nuestra naturaleza terrenal impide llegar a la dimensión divina-espiritual. Por espíritu se entiende la misión para nuestra existencia. Lucifer debía de convertirse en el lucero de la mañana, pero quien tomará este designio tras su caída será Jesús. El nuevo destino del demonio es el infierno. A Jesús se le nombra también como la serpiente de bronce que debía ser levantada en el desierto para que quienes lo vean queden curados de la mordedura de las serpientes; esto en el tiempo en que los israelitas, el pueblo de Dios, estaba en el desierto rumbo a la tierra prometida.
El designio completo y perfecto de Dios para redimir al hombre también indicaba necesariamente que Jesús tenía que morir sacrificado por nuestros pecados.
La resurrección es el designio de una nueva naturaleza para el hombre; un pacto de amor extremo a favor de nosotros. El hombre en el huerto del Edén tenía que llegar al fruto del árbol de la vida; necesariamente tenía que ser a través de Jesús. Hoy lo vemos claramente y nos da las fuerzas para atravesar lo desértico de nuestra vida.
El lucero de la mañana como la serpiente de bronce debía levantarse en la asta para el pueblo de Israel. Jesús sin dejar de ser la luz encarnada nos hace completos y justificados para llegar a cumplir los designios de Dios.
Las dimensiones en el hombre; como la dimensión terrenal y la dimensión divina-espiritual también puede deducirse como conocimiento en uno y sin conocimiento en el otro. Que también puede verse como el tiempo para Dios es distinto en Dios a la de los hombres.
Por ejemplo, si uno tiene el conocimiento de la rueda estará por sobre quien no tiene este conocimiento. Digamos que la dimensión de quien la utiliza llevará más rápido a completar algo en comparación de los que no la utilizan. Eso es el tiempo de Dios diferente al de los hombres; una dimensión para Él y otra para nosotros. Igualmente, quienes consiguieron desarrollar algo nuevo pueden desplazarse mejor por quienes no la desarrollaron. Uno camina en una dimensión distinta del otro. Ahora, en referencia con Dios; aquél que consigue lo mismo sin el conocimiento y sin la dimensión mejor está por encima y es superior. Tiene un valor diferente y no se puede comparar sensorialmente el resultado igual que consiguen ambos. Es necesario que se complete la voluntad de Dios por el hombre más ínfimo porque aquél es el más grande en el reino de los cielos.
La dimensión espiritual de Jesús como hombre completó a la humanidad; y es la que recibimos tras 50 días de su muerte y resurrección. Pentecostés es importante porque lo que vivió Jesús hoy vive en el hombre. El Espíritu Santo fue entregado a sus discípulos. Hoy nos enmarca a nosotros la iglesia en la tierra; el cuerpo de Cristo con todos sus miembros y Él a la cabeza.
Es el Espíritu Santo que siempre estuvo con el hombre y somos completos con Jesús como hombre y Dios verdadero en medio nuestro. Siempre estará hasta el final de nuestras vidas. Igualmente, en la vida venidera que es el reino de los cielos.
Verán, somos el fruto del engaño y aunque se dio como algo circunstancial; eso no nos quita la culpa. Fue algo efímero pero que condenó a toda la generación humana. Es decir, no puedes engañar o ser engañado y luego percibir ser el mismo o continuar simplemente. Y con el conocimiento del bien y el mal no volvemos a tener el designio original y ser completos.
Se puede ser más preciso, el hombre no habría tomado el fruto del conocimiento del bien y del mal si no había engaño; pero al haber uno prosiguió lo otro. El desarreglo no puede ser compuesto por nosotros ¿O sí? Si tan solo tomáramos a Jesús viviendo en nosotros para que Él viva por nosotros en adelante.
Pero preferimos tener el peso asfixiante de una vida en este mundo; el pecado prolifera y no dejamos que la gracia revista nuestros actos. Ese peso no tenía que ser llevado por el hombre. Dios cargaría con el conocimiento del bien y del mal para siempre al tomar el fruto del árbol de la vida y que hoy es Jesús.
Es lo que Jesús nos menciona en cada cosa que hacemos. "No envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él". Te está diciendo que el pecado está arraigado en el hombre; se consciente de tus pecados que Él cargará con aquellas culpas, tú continúa y la fe se verá en que tus obras serán conforme a la voluntad del Señor.
En otras palabras "no luches por conseguir liberarte del pecado sin Mí que no podrás, deja que ese peso lo lleve yo —Jesús— para que tu fe refleje la voluntad que Dios puso en ti como fue el deseo original en el principio".
El hombre podría caer y se levantaría porque Dios permanecería con él siempre. Pero hoy nos tenemos que levantar de las caídas con el enorme peso del conocimiento del bien y del mal. Es un peso demasiado grande y que Dios intenta llevarlo por ti.
«Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar.»
La dimensión espiritual no es que debas percibirlo sensorialmente, es una dimensión dada a los hombres a través de Dios y a través de a quienes nos envía en su nombre. Es a través de las escrituras para que puedas cogerte y andar de forma correcta en la vida.
Esta dimensión es perfeccionada por Dios, la debilidad en el hombre es coherencia con lo escrito. Si no la reconoces estás siendo incoherente con el lenguaje de Dios y ese lenguaje está en ti desde el principio y estará contigo hasta el final y hasta el final de las civilizaciones. Ese lenguaje es el Espíritu Santo que obra en cada hombre pese a negarlo o desconocerlo. Nos fue dado junto a la vida.
Dios sopló en la nariz del hombre y la vida entró en él.
Nunca te lo podéis arrebatar porque está contigo y conviene que sea así para que no vayas a ir al lugar de fuego que es donde el diablo quiere llevarte. Por eso Jesús indicó: «Todo pecado y blasfemia contra el Padre y el Hijo les será perdonado; pero a aquel —el demonio y sus ángeles— que peca contra el Espíritu Santo no tendrá perdón.»
Entonces quien tiene claro su dimensión divina o espiritual consigo no puede ser el mismo de antes. No irá profiriendo males y desdichas o echándose a perder así mismo porque eso atenta contra su propia existencia. El lenguaje del que fuimos hechos es el mismo que se compone Dios y llegará a establecerse en el mundo entero. Por lo que cuando la palabra de Dios llegue a todo el mundo será el fin.
Miremos que Dios tiene tres personas consigo, pero imaginemos que solo dos personas, el Padre y el Hijo fueran, dejan aparte el Espíritu Santo. Sucedería que Dios seguiría con lo suyo que es como muchos conciben a Dios. ¿Por qué estaría empeñándose en seres tan insignificantes como nosotros?, y ¿Por qué tendría que ocuparse de las cosas que hacemos? Entonces el Espíritu Santo que es libertad para ti, es la misión de Dios, es como si fuera libertad para uno y misión para otro. No neguemos que nos ata y libera. Es como no dejarnos llevar por lo que se nos atraviesa por la mente sin Dios eligiendo lo que tienes en la mente. Simplemente la misión de Dios también está en ti, aunque no lo quieras reconocer.
Y pareciera ser de condenación, mas no es así. Se pondrá fin al mundo tal como lo percibimos sensorialmente. Nada puede tocar la dimensión espiritual con nosotros. Puede llegarnos la muerte o puede llegar la ruina material. Pero el tesoro espiritual que poseemos no puede ser tocado por el hollín, ni la polilla lo carcome. Ese tesoro del que nos habló Jesús es el lenguaje con que te relacionas con tu hermano y haces uso en la oración o plegaria que conforma tus días. Es tener a Jesús sanando y de manifiesto en cada instante.
Eso es lo que quiere que recuperes para que todo lo demás deje de tener demasiada importancia y que se hace de forma desmesurada. Es el control que ahora llega de Dios a nosotros mismos, el espíritu de dominio propio que te conduce a tener la importancia de quienes están cerca de ti y que muchas veces dejas de darle por el trabajo, por el deleite o por considerar tener más.
Algunos dicen que no oran, que la oración no es con ellos. Pero si percibes las palabras con que te defines a ti mismo verás una plegaria en ti. No hace falta que lo hagas de la forma que otros la hacen; basta reflexionar tus acciones para que te encuentres cada vez más cerca de Dios al modo de hacerlo como en oración.
Ahora, para que el diablo pueda entrar en el huerto del Edén tuvo que quebrar algún lenguaje; tuvo que traspasar alguna barrera infranqueable para los hombres. Tuvo que corromper la fibra más sensible para que consiguiera corromper toda la creación.
Pues bien, esa barrera pudo ser la barrera del tiempo, sin duda que en el cielo se manifestaba la voluntad plena de Dios para con los hombres. Lucifer sabía que la vida eterna llegaría para el hombre a través de la manifestación de la luz. Aquel día que la luz se encarnó, él deseaba ser el vaso que la contenga. Ante la mirada de todos los ángeles el hijo de Dios se encarnó.
Esto llenó de estupor a Lucifer quien creía que ese designio le sería dado por todo lo que se manifestaba en Dios y entre los ángeles. La admiración que tenía y su cercanía para con el Creador lo colocaban como digno de poseer la misión de guiar a los hombres a su salvación.
Incluso él se refirió hacia los hombres tras la encarnación de la luz. Sabía de la sublevación del hombre para con su Creador y su redención que tendría que hacer el Padre por amor a ellos.
El hijo de Dios recibió el designio de encarnar la luz. Ante sus ojos ocurrió la encarnación de la luz y fue como el Padre le indicó "Será una prueba muy grande, prepárate porque los vientos serán muy fuertes. Es la prueba que deberás de pasar".
Y hoy nos vemos como él, reclamando la vida que tenemos y de las injusticias que somos objeto entre los hombres. Pensamos que obtendremos la connotación por nosotros y por los demás y nunca reparamos en ver la obra de Dios en nosotros. Quitamos a Dios de todo cuanto ocurre y si lo colocamos es para culparlo. Nos hemos hechos hijos del demonio y no reparamos en darle el lugar que debería tener.
Pensamos que el dolor no conduce a nada, pero vemos a Jesús en el dolor del sacrificio sin decir nada y sin reclamar algo. Acepta su designio como un cordero va al matadero sin expresar mayor pesar. Tiene claro que cuando se hubo encarnado la luz en el cielo le significaba pasar esto en la tierra.
No condenó a nadie por lo que le hicieron; se llevó hasta el último pecado de los hombres porque es la voluntad de su Padre. El conocimiento del bien y del mal imposible de cargar por nosotros nos condenaría.
Todos sus discípulos pasaron la persecución por el testimonio de su resurrección, murieron por defender la verdad. Con el Espíritu Santo en ellos se les otorgó la valentía para enfrentar la hipocresía de los grupos de poder y de la opresión de la que era objeto el pueblo judío y de Israel.
No callaron, tuvieron el coraje para llevar el mensaje de vida que está en Jesús.
Entre las dimensiones aparentemente no hay barreras, pero si un hombre como yo o un hombre en el tiempo de Jesús se acercaba a él no se notaría mayor diferencia. La diferencia entre uno y otro no es perceptible sensorialmente.
Y no es fácil de deducir que la dimensión que tiene Jesús en la historia de la humanidad es de nivel Dios por sobre todo hombre.
Sin embargo, Jesús menciona que por Él somos devueltos a nuestro designio original de ser hijos de Dios. Por Él somos como un nuevo hombre que se despoja del hombre viejo. Así que, al aceptar su relevancia en nuestra vida entre humanos, Él, como tú y yo se entendería la naturaleza de Hijo que tenemos. Sin Él, no se llegaría a ser el hombre nuevo o tener intacto el designio original de hijo de Dios para tomar el fruto del árbol de la vida o tener parte en la vida eterna.
El diablo rompió la barrera dimensional del tiempo. Reconoció la rebelión del hombre para con su creador antes que lo hubo creado; supuso no ser necesaria su redención. Y es claro notar que no estaba preparado en lo mínimo para seguir siendo el lucero de la mañana ni allí, ni hoy, ni nunca. Y supo que al entrar el pecado la creación en el huerto del Edén se corrompería al hombre, también la creación. Incluso para salvar a los hombres Dios debía de quebrantar la ley o el lenguaje del que hubo hecho al hombre. Y verán que esa mentira vive hoy en nosotros actualmente.
Ahora, el hombre no siempre estuvo en el huerto del Edén. Primero colocó al hombre y a la mujer en la tierra donde aún no la labraban pues la humedad que salía de la tierra hacía que los árboles dieran fruto de los que el hombre comía. Fue en el huerto del Edén donde se les indicó labrar la tierra. Y si allí y no en el huerto habría ocurrido la tentación y el pecado ¿Significaba ser lo mismo?; no, no habría tenido la relevancia de condenación de la que se tuvo en el huerto del Edén.
Al parecer Dios puso al hombre en la tierra primero, pero utilizó su potestad del tiempo para que aquel paso se redimiese con el trabajo que harían en el huerto del Edén. Pudo ese primer tiempo en la tierra significar una estadía que dejó los restos arqueológicos y hallazgos paleontológicos que hoy tenemos. Restos o vestigios de los primeros hombres y que el diablo pudo utilizar para justificar o quebrantar el lenguaje que tiene nuestra existencia y la creación.
En el huerto estaban los dos árboles el del fruto del conocimiento del bien y del mal y del árbol del fruto de la vida. Y eso lo cambia todo. En el huerto tenían un designio no expresado por Dios, pero dado. Aunque los tenían ante sus ojos y sensorialmente allí; ellos no repararon en darle la connotación oportuna.
Esto llevó a actuar al demonio que al ver al hombre con un conocimiento incipiente y sin mayor llamado a realizar un designio tan importante dar paso a la tentación.
Pues bien, qué pasaría si uno entiende la voluntad de Dios, la cumple, la respeta, ama a su prójimo y hace lo necesario para vivir en paz. No injuria, no vocifera, no atenta contra nadie.
Esto sucede con estos seres que vienen y que nos visitan en formas poco claras y sin mayor violencia. No nos dañan o no buscan arrebatar algo, no nos quitan algo importante y no necesitan maniatarnos para hacerlo. Son seres que aparentemente están prohibidos de atacarnos o de generar intencionadamente algo contra nosotros, contra nuestra cultura y contra nuestros gobiernos.
Los llamamos extraterrestres o seres grises, alienígenas y cosas así. Algunos han tenido contacto, fueron llevados por ellos en sus naves, fueron devueltos. Se tiene evidencia de lo que hicieron en los campos de cultivo, dejaron mensajes que no entendemos.
Lo cierto es que hubo ángeles que tuvieron hijos con las mujeres de los hombres, se corrompieron y rompieron leyes divinas y que Dios advertía en Lucifer. Lucifer utilizaba su tiempo en conocimientos que no le eran agradables a Dios pues lo relegaba a Él. Por lo que pospuso el día de la encarnación de la luz varias veces. Esperó a que él dejara su conducta de seguir en los caminos equivocados, de que se recompusiera y pasase la prueba de la encarnación de la luz en el hijo de Dios. Pero él le mentía y le decía que le obedecería y que se estaba preparando para la prueba.
No buscaba recomponer su conducta, no pasó la prueba y hoy es el demonio que atenta contra el espíritu de Dios dado a los hombres.
Y aquellos seres que nacieron de la unión de los ángeles y las hijas de los hombres tenían un espíritu. Aquel espíritu pudo ser para lograr alcanzar el grado de evolución de aquellos seres extraterrestres. Pudieron hacer todo en cuanto a su redención excepto aceptar a Jesús como su salvador.
En algunos videos que pudieron encontrarse de aquellos seres y que lograron hablar con humanos revelan que son hombres como nosotros solo que en una dimensión distinta. Si recordamos aquellos ángeles caídos que tuvieron hijos con las mujeres fueron a ser gigantes Nefilim, de mayor estatura y en la biblia se menciona que el diluvio sirvió para eliminar la maldad de aquellos seres, darles fin. Pues aquellos seres de algún modo tuvieron un espíritu como el de los hombres. Para ellos también Jesús vendría a ser su salvador.
Un ser de ellos que está agonizante indicó que es un ser humano en una dimensión superior, si bien el diluvio contuvo la proliferación de la maldad de aquellos posterior al diluvio se nombraron a seres gigantes. Al parecer no se extinguieron del todo o su espíritu de algún modo perdura entre los hombres como fue que estuvieron en la tierra antes.
Pudo ser que aquellos seres tienen una generación superior al hombre o contener algo más avanzado por lo tanto tener algo que ver con aquellos seres de apariencia gris, de cuerpo pequeño y de cabeza grande en comparación con el hombre. Convertirse en una raza que pudo desarrollarse fuera de la tierra por disponer de información más allá del conocimiento humano.
Poblar lugares alejados del universo y lo que es verdaderamente inquietante que al igual que Lucifer, que fue un ángel, poder sobrepasar las barreras entre dimensiones.
Lo preciso es que el tiempo que es una barrera que se pudo romper para hallar al diablo en el huerto del Edén. Pudo caer en manos de aquellos seres gigantes Nefilim que son los hijos de las mujeres que tuvieron relaciones sexuales con ángeles caídos.
Pero Dios que es principio y fin; dispuso un solo relato y no hay nada mayor a su lenguaje. Así que todo lo demás está supeditado al de Él. Aquellos seres pudieron modificar hechos históricos, hallazgos científicos, adelantos tecnológicos y seguir consiguiendo el mismo lenguaje que se compone la creación y llegar al mismo destino del que Dios dispuso. Así como el Padre consigue posponer el día; no significa que todo se vaya a cumplir.
Jesús dijo
«Cielo y tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán. Todas las escrituras no dejarán de cumplirse, ni una pequeña coma de la ley se pasará por alto.»
Y ellos enterados de la superinteligencia quieren como muchos hombres remplazarla para conseguir ser ellos como Dios. Escribir un destino diferente de ellos sin pasar por Jesucristo. Quizás la idea de sufrir, perdonar, humillarse, alabar, declarar honor y gloria a Dios no se concibe. Pero cansados de intentar mueren y tienen el mismo destino del hombre que no tiene a Dios, la muerte.
En el libro apócrifo de Enoc se menciona que aquellos ángeles caídos tenían muchos conocimientos y que lo vertieron sobre la humanidad y que no debieron hacerlo.
Con este conocimiento y Dios con el pacto de salvación para el hombre significaron una barrera para seguir desarrollándose como cultura. Pues son humanos como lo mencionó uno de ellos, el agonizante que se describió líneas arriba.
Aún ellos no consiguen algo diferente a la voluntad de Dios. Y todo designio de Dios se cumple; no tiene caso dañarnos o darnos algo porque finalmente el destino solamente está en Dios. Aunque siguen viajando no solo entre dimensiones planetarias y estelares; también en las dimensiones del tiempo por el conocimiento desarrollado en función de su procedencia. Nunca se redimen a pesar de quitar hechos o colocar otros. Es que en realidad el huerto del Edén está custodiado y nadie puede tomar del fruto del árbol de la vida sin tener a Jesucristo consigo.
Imposibles de ser redimidos buscaron tener civilizaciones avanzadas y no les da otra identidad. Solo el hecho de ser hijo de Dios lleva a Él, para eso se debe hacer su voluntad. La misericordia nos hace como Él y su perdón es dado por él para dárnoslo mutuamente. No se consigue de ninguna otra forma. El diablo confió en sí mismo y terminó siendo el demonio. Aquellos seres podrían experimentar el mismo destino si no aceptan a Jesús como su salvador.
Cuando entiendan que no se puede hacer nada frente a la sabiduría de Dios comprenderán el lenguaje de amor con el que fueron hechos. Cuando quisieron revertir su historia se toparon con que por ese camino se topaban con el mismo principio. El Santo Espíritu que da la vida que custodia la voluntad del Padre. Y nuevamente en el principio tenían que enfrentarse a desarrollarse dentro del mismo destino nuevamente. Como si fuesen a contemplar los mismos resultados tras mover hechos históricos o los hechos no importasen que tan significativo pudiesen ser siempre resultaban en que el único camino es Jesús.
Aquel ser gris agonizante indicó claramente que la barrera para que los hombres consiguieran su desarrollo es la política y la religión. Pero llamó poderosamente la atención que indicase que buscaban reemplazar esa inteligencia superior. Como que por un camino distinto buscan su salvación saltándose a Jesús. Del anticristo que se le conoce en las escrituras, se sabe que negará todo de Dios. Lo negará y buscará hacerse pasar por Dios.
Fue como si quisieran indicar que desean reemplazar a Dios por aquel hombre que tendrá el poder del dragón, la bestia. Aquel anticristo se opone a todo lo de Dios. Se sentará en el trono para hacerse pasar por Dios.
De algún modo para ellos esta superinteligencia no puede ser alterada. Por ello buscan remplazarla. Aún con su sofisticado conocimiento no pudieron; generaciones de ellos viéndose derrotados por la sabiduría de Dios.
Es decir, cada vez que trataron de hacer algo para revertir los hechos de la salvación en el fin por la venida de Jesús les era insuficiente. Ellos no rinden adoración al verdadero Dios, mueren sin conseguirlo y pueden pasar generación de generaciones sin dar con el resultado deseado.
En vista a ello ya no alteran nada de lo que pasa en nuestro mundo. Porque si lo hicieron y mucho de lo acontecido tuvieron parte ellos como que el diablo manipuló el principio entrometiéndose en el jardín del Edén y no consiguió detener al hijo de Dios entregándose en la cruz por nuestra salvación.
Ahora, para ellos no tiene caso buscar algo entre nosotros o revertir algo puesto que nuestra salvación al ser algo inmaterial no la hallarán en este mundo. Y si desean hacer algo contra nosotros están yendo contra ellos puesto que de algún modo su espíritu es similar al tener parte de hombre.
Aunque el demonio engañe nuestro espíritu; solo acrecienta su condena para ser echado al lago de fuego. Aquellos seres grises podrían desconocer a Lucifer, así como a Dios. Pero el hecho de no tomar sus actos con referencia a lo que está escrito en la biblia solo hacen dar mayor relevancia a lo escrito porque todo se cumple según los designios de Dios. Solo consiguen dar mayor validez a las palabras de Jesús.
«Aprendan de la higuera esta lección: Tan pronto como se ponen tiernas sus ramas y brotan sus hojas, ustedes saben que el verano está cerca. Igualmente, cuando vean todas estas cosas, sepan que el tiempo está cerca, a las puertas. Les aseguro que no pasará esta generación hasta que todas estas cosas sucedan. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras jamás pasarán.»
Así que si piensan que cuando el mundo tambalea y los gobiernos se declaran la guerra o hay rumores de ataques bélicos sepamos que son los días que tanto esperábamos. Dejaremos de ver al mundo tal como lo vemos sensorialmente porque dejará de ser así. Es el día en que estaremos abiertos al nivel de consciencia que Dios tiene. El día que todo esto pasará.
El hombre comprenderá que nada se halla en el mundo material y que todo lo que creíamos nos lo impusieron nuestras culturas, nuestro sistema de creencias para borrar nuestra verdadera identidad espiritual, la de ser hijos de Dios.
Por ello debe erigirse un cielo nuevo y una nueva tierra. Esto solo se consigue con la palabra de Dios en todos los lugares. En colocar a Dios en lo más alto y rendirle la adoración y gloria como debió ser desde el principio. Nuestros gobernantes estultos por conservar su poder y su lugar por los poderes que gobiernan este mundo dejaron que se marchase la verdad en sus habitantes.
Cuando todo esto se haya cumplido
«Por Mí mismo he jurado, ha salido de Mi boca en justicia una palabra que no será revocada: Que ante Mí se doblará toda rodilla, y toda lengua jurará lealtad.»
«Para que ante el nombre de Jesús se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre».
Dios no quitará a ninguno lo que le corresponde; se uno de los que aceptan su voluntad hoy. Podría significar más de lo que muchos hacen ya. No tengas miedo de la justicia de Dios. Él hará justicia a todos los que en Él creen en espíritu y en verdad.
Oremos:
¡Oh, Señor! que alivianas los corazones afligidos y escuchas a los que te imploran. Queremos recibir tu justicia divina y ella es el llegar a la eternidad que nos has prometido junto a ti y a tu hijo. No tenemos miedo de los hombres, sino a ti porque tu ira la tienen quienes no creen en ti, ni hacen lo que Tú pides. Nos acercamos en oración para rendirte el honor y la gloria que te corresponde. Siempre nos has visto como la niña de tus ojos. Impulsa nuestros anhelos y fortalece nuestros deseos que van conforme a tu voluntad. Te damos gracias por enviarnos a tu hijo único y porque nos ha redimido con su sangre en la cruz. Ponemos todo de nosotros a tu disposición. Te lo pedimos en el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Los autores de la novela DANA, en esta plataforma como en otras, intentamos dar un sentido completo a nuestra creación literaria, el de conducirnos a una vida plena en comunidad.
lunes, 22 de diciembre de 2025
SIENTO UNA TRISTEZA DE MUERTE, OREN CONMIGO
SIENTO UNA TRISTEZA DE MUERTE, OREN CONMIGO
RELATO DE DICIEMBRE 2025
LA SAGA DE LOS RELATOS DE AMOR QUE NOS CAMBIAN
Puede encontrar ESTE RELATO EN AUDIO al suscribirse a la página de Facebook: Dana, La historia completa
Suscríbase a la página por S/1.79 (clic en la imagen)
En el relato encontrarán que Jesús sintió todos los estados de ánimo como cualquier hombre.
El reino de los cielos está abierta a la humanidad por Él.
Dios nos creó con un propósito y su hijo único, Jesús, lo revela en los evangelios. Por Él y para Él ha sido creado todo.
Acompáñenos y lea el relato de diciembre del 2025
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SIENTO UNA TRISTEZA DE MUERTE, OREN CONMIGO
"Dios te pido que fortalezcas cada uno de mis días porque mi corazón necesita de tu favor."
En la biblia percibimos que Jesús sintió todas las sensaciones como cualquier hombre en la tierra. Sensaciones que van desde lo enternecedor a lo colérico. También sintió una tristeza que lo embargaba en cuerpo y alma enteramente; pero también sintió el júbilo propio de lo que es ser feliz. Pudo alegrarse en una fiesta. Jesús hizo muchas obras, fue a muchos lugares de Judea e Israel. En su trayectoria encontró fe en los hombres más apartados a la religión de Israel.
Quiso recorrer los pueblos para que la buena noticia les alcance, se encontró con personas que le serían fiel luego de su muerte. Entre sus discípulos solo uno no le fue realmente fiel. A todos los demás el espíritu les fue dado; sintieron la misma necesidad que su maestro para ir con valentía a todo lugar con el objetivo claro, el mensaje de la salvación.
El mensaje de Jesús fue llevado a los lugares más recónditos de aquellos tiempos. Pronto el mensaje cruzó ríos y mares; cruzó los océanos. Hoy podemos decir que el mensaje está entre nosotros.
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«Luego fue Jesús con sus discípulos a un lugar llamado Getsemaní, y les dijo:
—Siéntense aquí, mientras yo voy allí a orar.
Y se llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, y comenzó a sentirse muy triste y angustiado. Les dijo:
—Siento en mi alma una tristeza de muerte. Quédense ustedes aquí, y permanezcan despiertos conmigo.
En seguida Jesús se fue un poco más adelante, se inclinó hasta tocar el suelo con la frente, y oró diciendo: "Padre mío, si es posible, líbrame de este trago amargo; pero que no se haga lo que yo quiero, sino lo que quieres tú". Luego volvió a donde estaban los discípulos, y los encontró dormidos. Le dijo a Pedro:
—¿Ni siquiera una hora pudieron ustedes mantenerse despiertos conmigo?»
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Es el pasaje más triste en la historia de Jesús porque se encuentra a poco de morir. Había llegado el momento de entregar su vida por nosotros. Muchos consideran a Dios bueno, pero Jesús dada la vida en sacrificio debió cruzársele aquella tristeza inmisericorde en cuerpo y alma; se le nublaba el llamado que tenía. Dios no dejó de ser bueno incluso para Él en ningún instante. Hoy Jesús gobierna con autoridad los corazones de los hombres. En la actualidad sucede que muchos no pueden ver el amor de su sacrificio. El Padre es bueno porque Jesús reina y gobierna en los hombres que en Él creen.
El ciclo anual es continuo, el amor en la tierra he ser llevado con dolor y sufrimiento. No temas Dios está contigo y no te abandona.
Jesús estuvo a punto de rendirse, por eso se llevó a los tres discípulos más cercanos para que lo acompañen en oración. Un poco de oración de ellos pudo darle algo de aliento. Estamos claros que nuestra oración debe de cobrar vida. No tengamos dudas que acercarse a Dios así tiene un gran valor. Es lo que nos revitaliza en los momentos más sombríos.
Si te percataste, todos tenemos el llamado de Dios. Quizás pensemos que Jesús como hijo de Dios se sobrepuso y lo consiguió solo por ser el hijo de Dios. Pero tú tienes un llamado y no va a ser así de igual. Aunque sea lo más cercano al de Jesús; necesitas de la oración para conseguir superarlo. No hay hombre sin llamado y todos respondemos a éste en mayor o menor medida. La recompensa es la misma que recibió Jesús, ir a la casa del Padre donde hay un lugar para ti también.
Hermanos, no teman el llamado. No hay nada mejor que recibir la gracia de la salvación a través del servicio hacia nuestro prójimo. La plenitud ha sido revelada; es la virtud en nosotros mismos lo que nos conducirá.
Aquel paraíso del principio, tras la salida de Adán y su esposa, fue devuelta a nosotros por su hijo. Jesús indica que es el reino de los cielos y lo tenemos a Él por intercesor ante el Padre. Aquellos ángeles guardianes hoy se inclinan ante Jesús; ellos que custodian con espadas de fuego para no tomar del fruto del árbol de la vida.
Hay vida en Jesús y por Él fue dada la vida a nosotros, los hombres.
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«Pero yo, que soy tu Dios, borraré todos tus pecados y no me acordaré más de todas tus rebeldías».
«Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste».
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Verán que el fuego del espíritu es el que nos conduce por ese camino. El paraíso de antes es el reino de los cielos hoy. En pentecostés las lenguas como de fuego representan al espíritu que se posó encima de la cabeza de los discípulos. Son las espadas destellantes que la custodiaba en el libro del génesis. Ese fuego que custodia con destello es la fuerza dada por el espíritu ahora entregada a nosotros como discípulos. En aquella ocasión fue para salir del miedo y del encierro en que se hallaban; hoy debe cobrar significado en nosotros igualmente.
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«Por eso Dios el Señor sacó al hombre del jardín de Edén, y lo puso a trabajar la tierra de la cual había sido formado. Después de haber sacado al hombre, puso al oriente del jardín unos seres alados y una espada ardiendo que daba vueltas hacia todos lados, para evitar que nadie llegara al árbol de la vida».
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Quería que recuperemos en camino que habíamos perdido por pecar; hoy el pecado ha perdido su poder en quienes en Él creen. Jesús se llevó nuestro pecado porque el mismo se hizo pecado. Tomó aquel trago amargo o aquella copa con todas las perversidades del hombre para que continuemos con el legado que siempre teníamos sin debilitarnos.
Aunque encubierto para los que se apartan. En los que creemos, aquel espíritu viene del Padre y el Hijo las lenguas de fuego se nos coloca para poder atravesar la entrada custodiada y tomar del fruto del árbol de la vida. Es para entrar en el reino de los cielos.
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«El reino de Dios no viene con señales visibles, ni dirán: “¡Miren, aquí está!” o: “¡Allí está!”. Porque, el reino de Dios está entre ustedes».
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El espíritu nos conducirá a dejar todo temor. El verdadero amor que es Jesús, deja de lado el temor. En el miedo del hombre actúa el diablo. Hoy el pecado pierde fuerza porque el espíritu lo remplaza por gracia y virtud. El miedo huye porque Jesús mismo echa fuera el temor.
Queremos más señal que eso; Jesús es la señal. Verán que Jonás salió del vientre de aquel pez; la otra señal es la sabiduría de Salomón. La sabiduría de Salomón hizo que la reina del Sur fuera a viajar desde muy lejos para verlo. Y Jesús dijo que en el día del juicio, la reina del sur se levantará para juzgar a esta generación. Jesús es más grande que Jonás y que Salomón.
Y si el pecado murió en Jesús al hacerse pecado y Él resucitó ya sin el; por qué tenemos miedo a la muerte. No hay más poder en la muerte tampoco en el pecado. No podemos dejar de pecar pero Jesús es quien nos lo perdona, no somos nosotros los discípulos o seguidores de Jesús. La religión ha sido desde antes de Jesús el impedimento para obtener la gracia. Como hombres hemos venido condenándonos entre nosotros.
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«Recorren tierra y mar para ganar un solo partidario, y cuando lo han logrado lo hacen dos veces más merecedor del infierno que ustedes».
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«Pero yo, que soy tu Dios, borraré todos tus pecados y no me acordaré más de todas tus rebeldías».
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Pareciera que en el principio no estuvo Jesús, pero el hijo de Dios es la palabra encarnada y el Padre creador necesitó de las palabras para hacerlo todo en siete días. Todo fue hecho para Él y por Él. El Padre en su grandeza y majestad supo colocar a su propio hijo el clamor de los hombres. Por eso mismo, quiso que Adán creado a semejanza suya responda en la medida a su espíritu. Dios puso todo lo necesario para hacer frente a la tentación.
Tenemos total albedrío de nuestros actos. Dios no coacta ninguna de tus decisiones y posturas. Eres cimiente de Dios; Él sabe que no hay vida sin Él. Y si eres ateo, eres agnóstico, o de una denominación que lo niega y te aparta; solo lo eres porque Dios te sustenta pese a todo lo que hagas. Volverás irremediablemente porque Jesús, el hijo de Dios, pagó el precio con su vida. La vida está en ti siempre que Dios lo dispone así.
En el fondo tenemos la necesidad de Él y por Él somos dignos. Si reconocemos nuestras malas obras, acciones y decisiones; esto te llevará hacia Dios. Si lo niegas esto creará un cisma infranqueable entre tú y Él. Se crea un abismo donde habita el diablo. Ese abismo es infranqueable para los ángeles, profetas y santos y para todo ser, incluso para Dios porque está en ti el espíritu.
Está en ti mismo la potestad de elegir y de apartarte de la condena que tenemos en este mundo. Solo hay verdad en Dios y no hay ningún camino fuera de Él.
Jesús moriría sangrante en presencia de su pueblo; así como la serpiente fue levantada en el desierto; así el hijo de Dios crucificado se levantó para curarnos de la mordida de la serpiente antigua, el diablo.
Si ponemos nuestra confianza en Dios el precio de su sangre te cubre favoreciéndote. No temas porque aún si creyeres que lo tuyo fue de las peores cosas que sucedieron en todo el mundo. Y el hombre que hizo lo peor fue liberado de sus actos y pecados. No hay pecado y blasfemia que no sea perdonada y Dios condenará al diablo que peca contra el Espíritu Santo.
La plenitud de la luz te será entregada cada día; no habrán más astros y lumbreras en el cielo, estará Dios mismo brillando para los hombre.
Jesús se entristeció porque vino y no le creyeron. Los hombres prefirieron las tinieblas a la luz para que no notemos sus malas obras. Siempre hay hombres que prefieren seguir con lo suyo porque no entienden que hay un propósito inmaterial más alto de lo que realizamos en este mundo.
Cuando el enemigo sea desatado de su prisión de mil años postrado en el abismo, los engañará para que sean condenados. No hay posibilidad de escapar de aquellos días finales sin Dios.
Liberado el dragón de su prisión de mil años, los hombres, no hallarán más las palabras de Jesús. Hoy puedes sostenerte por ti mismo; haz la voluntad del Señor. En aquellos otros días el enemigo te llevará donde no quieras ir, no podrás vestirte por ti mismo. Las palabras de los labios de Jesús no se oirán; entonces, se clamará para que la muerte aparte nuestro tormento pero no se conseguirá.
El creador, Dios Padre, coloca en cada cosa un propósito. En los 7 días de la creación cada cosa tuvo su misión; así, por su hijo y para su hijo viviendo entre nosotros nos la revela. Y si hizo al hombre al final; el hombre debía de comprender que es lo mejor ya que nada tiene mayor significado para el Hijo.
No es lo mismo el entendimiento del último para con el primero que del primero para con el último. Y nosotros creados al final comprendemos lo primero.
Verán Dios en mayor sabiduría puso el mejor vino el final. Todos colocan el mejor vino al comienzo para cuando los invitados estén mareados acepten el de menor valor. El Hijo de Dios hizo el milagro de convertir el agua en vino para entender que somos lo mejor en la creación. También dijo: "No hay mayor profeta que Juan el Bautista, pero en el reino de los cielos el más pequeño es mayor que él".
En cuanto a ti está en disponerte a Dios como lo mejor a todo lo creado. Vales el precio más alto de la creación, la sangre de su hijo único.
Por cumplir la voluntad del Padre, al hijo del hombre que murió por nosotros, le fue dado todo honor y toda gloria. María su madre lo supo, ella proclamó: desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones. Cuando lo dijo no existía ya las generaciones de Adán, Abel, Abraham, Jacob; pero ellos la llamarán dichosa como nosotros la llamamos ahora. Ella concluyó también: "No habrá hombre que proclame la grandeza del Señor porque de generación en generación se extiende su misericordia".
El reino de Dios es el gobierno de Jesús entre los hombres. Jesús estuvo y el reino de Dios estaba con el Padre y Él es uno con el Padre. El gobernador de Roma en Judea, Herodes, sabía del Rey que nacería para Israel pueblo de Dios. Cuando los magos de oriente vinieron para adorarlo por la estrella de su nacimiento, Herodes, supuso que podría quitárselo de en medio. Así, muerto el rey del pueblo Judío su linaje se perpetuaría en el poder; ya nadie le quitaría sus títulos, el palacio, sus posesiones y tampoco a sus hijos.
Entonces trató de engañarlos para que le indicaran donde podría encontrarlo. Verán que el diablo y sus demonios cree y saben de Dios porque había sido uno de los ángeles del cielo. Reconocen la voluntad del Padre pues las palabras de los labios de Dios son la vida. Sin ella hasta él moriría. El enemigo que miente, roba y mata necesita de sus palabras.
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«Y Jesús le increpó, diciendo: Enmudece, y sal de él. Entonces el demonio, derribándole en medio, salió de aquel hombre, y no le hizo daño alguno».
«Cuando el rey entró al salón para conocer a los invitados, vio a uno que no estaba bien vestido para la fiesta, y le dijo: “¡Oye, tú! ¿Cómo hiciste para entrar, si no estás vestido para la fiesta? Pero él no contestó nada. Entonces el rey les ordenó a sus sirvientes: “Átenlo de pies y manos, y échenlo afuera, a la oscuridad; allí la gente llora y rechina de terror los dientes"».
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Hoy el diablo agoniza en la prisión de mil años; agoniza por las palabras de Jesucristo.
Y verán que Juan el profeta fue muerto por petición de Herodías, la mujer de Herodes Antipas. Herodes era un Judío que gobernaba por el poder de los romanos. De algún modo el gobierno de aquel entonces no guiaba al pueblo de Dios para aceptar al verdadero reino que vendría de Jesucristo.
Jesús hizo una vida sin pecado. Siendo hombre fue igual a nosotros, solo que no pecó. Esa naturaleza es su reino y está dada a los hombres, es el pan que nos hace no tener más hambre. Su cuerpo entero supone su reino; un reino sin quebrantar la voluntad del Padre y conforme a Él.
Todos pensamos que un reino debe de tener palacios, sirvientes, príncipes, un pueblo que lo aclama. Pero con Jesús no vemos algo así. Es porque su reino habita en una dimensión imperceptible. Pero está para que nosotros la obtengamos por su sacrificio.
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«Les aseguro que, entre todos los hombres, ninguno ha sido más grande que Juan el Bautista; y, sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él».
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Simón significa ser como una caña o un carrizo que es quebradizo. Así que al llamarlo Pedro, pasó de ser quebradizo a ser resistente. Así como Juan el bautista no significaba ser una caña que se mueve por el viento; Pedro tomó un lugar al morir el bautista.
El mundo de hoy que es en el que vivimos nosotros; que es al que fueron echados Adán y Eva está dado a las sensaciones. Un mundo dado a lo sensorial sin mayor convicción que solo es eso.
Si uno se siente bien adora, alaba y se magnifica; pero si uno se entristece, enferma o deprime; entonces insulta, aborrece y se apaga.
Si uno obtiene riqueza lo disfruta con sus cercanos, echa a quienes lo despreciaron; se ennoblece a quienes más poseen. Pero aquél si cae en pobreza maldice a Dios y a quienes ve cerca. Si uno trabaja y se esfuerza; logra posicionarse mejor que una multitud; no obstante, al obnubilarse tuerce sus pasos por tratar de perennizarlo. Si uno no trabaja y no se esfuerza; es colocado como inferior entre la multitud; por lo que, puede ser desechado, tachado y es alguien inferior a un hombre.
La bendición de Dios es similar. pero al no ser material deja de tener esas sensaciones y ese juzgamiento. Deja a Dios retirar de sí a sus enemigos porque reconoce la justicia que viene por Él. No está dado a condenar porque a quien condena se le echa en el infierno. Está llano a esforzarse, pero si no lo hace tiene fe que su estado es un estado temporal; lo imperecedero es el Dios del cielo que lo verá para no dejarlo postrado.
Nadie ve al Señor sin cumplir su misión en este mundo. Todos nuestros actos son hechos en tal sentido. Apartarse para no hacerlo es temporal y perecedero. Llegará el momento para cumplirlas y no se escapará porque escaparse conlleva a ser condenado. No hay nadie que escape a las sensaciones que gobierna al mundo; solo la iglesia compuesta por los fieles de Dios prevalecerán.
Este peso consigo se llevó Jesús en su muerte y el Padre lo liberó de la muerte y hoy vive Él y los que en Él creen. Aquel reino solo perceptible por el espíritu, es inmaterial. Su grandeza no puede se consigue por los sentidos y este mundo está dado a los sentidos. Si no quieres nada de Dios eres uno de este mundo. No lograrás elevar tus acciones más alto que al nivel de la tierra y volverás a la tierra pues del polvo fuiste hecho y al polvo volverás.
Por la grandeza del Señor y vivirás en lo alto y conforme a su voluntad para siempre.
Fija la vista en el Señor, no dejes de ver las maravillas que por su brazo hizo para ti, más que todo lo sensorial que se termina en este mundo. Muévete apartado de las sensaciones; no olvides el propósito real. El Señor guiará tus pasos y no temerás mal alguno.
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"Y estas señales acompañarán a los que crean: en mi nombre expulsarán demonios; hablarán en idiomas desconocidos; podrán tener serpientes en sus manos; aunque beban veneno, no les hará daño; pondrán sus manos sobre los enfermos y los curarán."
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Oremos: Dios y Padre celestial acógenos en tu presencia. Tenemos la dicha de ver cada acto de Jesús en favor nuestro. Sigue acompañándonos en nuestro paso por este mundo. Queremos hacer cada cosa conforme a tu voluntad; tu espíritu nos lo brinda. Lidera nuestro pueblo y aparta a aquellos que pueden echar abajo tu iglesia. Tenemos fe si no, no vendríamos en oración a ti. Cuida a nuestras familias y hermanos. Apártanos del mal hoy y siempre. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
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